Felix Alvarado fue profeta en Filipinas y noqueó a Petalcorin
Oct 29 2018 6:30 PM

Felix Alvarado fue profeta en Filipinas y noqueó a Petalcorin
Artículo por Byron Saavedra
-¿Qué sabía Randy Petalcorin del dolor si nunca había sentido el golpeo de puños cargados de pinol en su abdomen? Era su zona blanda, como carne fresca, y ahí es donde Félix Alvarado, nuevo campeón del mundo, se sabe maestro, fiero pegador, de manos pequeñas pero destructivas.

Filipinas recibió a El Gemelo poniéndole trabas, pero lo verá marcharse con el cinturón minimosca de la FIB en hombros, sonriente, y queda demostrado que nunca el esfuerzo es en vano y que al que hace el papel de malo siempre le sale otro más malo.

La pelea parecía estar en un nudo, aunque veíamos a Alvarado presionar, palabra favorita de su diccionario boxístico. Petalcorin, zurdo y más rápido, había creado inocomodidad en los primeros asaltos, pero después de una mitad intensa, sus revoluciones iban a menos, retrocedió, abrió espacio y Alvarado metió mano fuerte sobre un cuerpo más grande y tres cuchilladas fueron de muerte.

En ese séptimo round, Félix desenfundó su izquierda al costado y Petalcorin puso rodilla en la lona. Dejó que el conteo se hiciera viejo y se levantó. Luego, El Gemelo se le fue encima a atacarlo al mismo punto, también con la derecha, y la escena se repitió. Petalcorin se quedaba sin aire y los filipinos en el Midas Hotel y Casino, de Manila, también. En la tercera caída, no hay un golpe que diga yo fui, sino que el desgaste tocó al hombre filipino y todo acabó.

Alvarado se echó a llorar, como los niños, diciendo palabras que no se escucharon en la transmisión, miraba al cielo, agradecido por el premio después de un camino de tanto sacrificio, sudor, lágrimas y decepciones, y el promotor Pablo Osuna, como velocista que salta vallas, saltó las cuerdas para abrazarlo y alzarlo en hombros. Después fue a él Wilmer Hernández, el hombre que lo asistió en la esquina, y con paso lento llegó don Luis Cortez, entrenador en jefe, para celebrar abrazados, como un padre y un hijo. Escena hermosa.

El Gemelo a sus 29 años se vuelve campeón en su tercer intento. No pudo conseguido ante Kazuto Ioka en 2013 en Japón ni ante Juan Carlos Reveco en Argentina en 2014, pero este 29 de octubre debe ser engavetado, porque es el día en que Nicaragua pare a su campeón número catorce, y Alvarado queda, junto a Cristofer Jordan Gonzalez, como los dos campeones actuales, mientras Román González trata de volver a coronarse, al igual que Byron Rojas.

Lloran amargamente en la casa de Petalcorin y lloran de felicidad en la de Félix, guerrero de primera clase.

 

Felix Alvarado fue profeta en Filipinas y noqueó a Petalcorin